Oscar López Rivera debe ser puesto en libertad ya, inmediatamente y sin condiciones. Esa es una decisión que puede tomar el Presidente Obama ahora mismo y hay que exigirle que lo haga sin más dilación. No debería ser difícil para él. La lucha por la libertad de Oscar continúa y, al parecer, adquiere cada vez más seguidores. Queda por ver si el Presidente Obama, quien es también ganador de un Premio Nobel de la Paz, se muestra digno de tal reconocimiento y escucha los reclamos para que se le haga justicia a Oscar.



