El terremoto reciente, los desastres naturales y la separación de las familias, causa un impacto psicológico muy fuerte a muchas personas tanto en Guatemala como las que quedan en Estados Unidos de Norteamérica. Muchos estudios han demostrado que los seres humanos que viven en constante tristeza y pobreza de todos niveles, incide directamente en la salud que a ciencia cierta ha desmejorado en muchos guatemaltecos y que agrava aun más los problemas económicos, sociales y culturales de nuestros ciudadanos. Por tal razón, se solicita que por razones humanitarias y por la crisis económica en Guatemala sea aprobado el TPS para los ciudadados guatemaltecos no legalizados que actualmente viven en Estados Unidos de Norteamérica. Dios los bendiga.



