El repetido llamamiento de la UNCTAD en pro de una gobernanza
monetaria y financiera internacional más rigurosa resulta más pertinente
que nunca en la actual crisis, que tiene alcance mundial y carácter
sistémico. La dinámica de la crisis es consecuencia de los fallos en la
desregulación financiera nacional e internacional, los persistentes desequilibrios
mundiales, la inexistencia de un sistema monetario internacional
y las profundas incoherencias entre las políticas comerciales,
financieras y monetarias mundiales.
Remedios nacionales y multilaterales
• El laissez-faire de los últimos 20 años, inspirado por un fundamentalismo
de mercado, ha fracasado estrepitosamente. La desregulación
financiera alentó la acumulación de enormes posiciones de riesgo
cuya corrección ha precipitado..



